lunes, 28 de diciembre de 2015

Mi mala experiencia con el servicio postventa de proyectores JVC

averia jvc 500 09 2015Como bien sabéis los que seguís mi blog y mi web, siempre digo las cosas claras, algo que hoy en día resulta difícil, especialmente en tiempos en los que algunas webs y/o revistas del sector audiovisual y periodistas se ven coaccionados a nivel publicitario por algunas marcas.
Es por eso, y porque veo necesario que los lectores sepáis el (mal) trato que he recibido por parte de la empresa JVC, por lo que escribo este artículo.
Para no extender demasiado este artículo, llamaré “señor A” a la persona que gestionó la venta de mi proyector y que me atendió cuando surgieron los problemas. Por otro lado, llamare “señor B” a la persona del SAT (Servicio de Asistencia Técnica) que se encargó de reparar mi proyector.

El pasado mes de septiembre de 2014 compré directamente a JVC España un proyector JVC D-ILA X500RBE nuevo a estrenar, pues me ofrecieron un precio interesante.
El proyector funcionó correctamente hasta el 5 de febrero de 2015, cuando un día al ponerlo en marcha vi que la imagen mostrada en pantalla era totalmente roja.

Apagué el proyector y lo volví a encender y la imagen seguía siendo de color rojo.

averia jvc 500 02 2015Imagen de la imagen en rojo en la primera avería en febrero de 2015, con solo cinco meses de uso
Llamé a JVC para comentar lo sucedido y, puesto que vivo cerca de la empresa, llevé el proyector personalmente. La atención fue buena y me dijeron que dejara el proyector unos días para localizar la avería.
Al cabo de unos tres días el “señor B” me dijo que no habían localizado ninguna avería.
Fui a buscar el proyector y lo coloqué otra vez en mi sala, donde funcionó correctamente hasta abril de 2015, cuando volvió a pasar exactamente lo mismo que en febrero: la imagen volvía a mostrarse de color rojo.


averia jvc 500 04 2015Imagen de la segunda avería con imagen en rojo en abril de 2015
Llevé de nuevo el proyector al SAT de JVC y allí la avería no se mostraba. El proyector estuvo allí durante unos días y cuando se me llamó para ir a buscarlo, el “señor B” lo puso en marcha para enseñarme que el proyector funcionaba correctamente, algo que no pudo ser, ya que el proyector volvió a mostrar la imagen de color rojo de nuevo. El “señor B” me dijo que dejara el proyector en el SAT para que pudieran repararlo.
Curiosamente, el “señor B” me comentó que el uso que lo daba al proyector era profesional y que por eso podían surgir las averías. Yo le dije que el uso que le daba al proyector era (a mi parecer) el normal, usándolo durante dos o tres horas diariamente, y que por ese uso ningún proyector debería averiarse.
Al cabo de unos días me llamaron para decirme que habían cambiado la placa en la que van ubicados los conectores HDMI y que el proyector ya iba bien.
Fui a buscar el proyector, lo ubiqué en mi sala y funcionó correctamente hasta finales de julio de 2015, fecha en la que volvió a aparecer la imagen de color rojo. Esta vez avisando antes conectándose y desconectándose de forma continua la imagen.

averia jvc 500 07 2015Imagen de la tercera avería con imagen en rojo en julio de 2015
Llamé al “señor A” para comentar lo sucedido y éste me remitió al “señor B”, quien me comentó que puesto que a la semana siguiente se iba de vacaciones, era mejor que les entregara el proyector la última semana de agosto.
Afortunadamente, puse el proyector en marcha y funcionó correctamente. Eso fue así durante todo el mes de agosto, pero el 9 de septiembre la maldita avería volvió a presentarse.

averia jvc 500 09 2015Imagen de la cuarta avería con imagen en rojo en septiembre de 2015
En ese momento las cosas empezaron a ponerse tensas entre el “señor A”, el “señor B” y un servidor.
Puesto que la avería seguía sin solucionarse, solicité el cambio del proyector o la devolución del importe del mismo. Me dijeron que lo consultarían con sus superiores.
En octubre recibí una llamada de el “señor A” diciéndome que puesto que la avería no acababa de ser localizada y para evitarme más problemas, me ofrecían lo siguiente: un proyector a estrenar JVC D-ILA X500, eso sí, pagando antes 700€. Es más, el proyector que se me ofrecía era de color blanco (el mío era negro). No acepté la “oferta” e insistí en que se me reparara correctamente el proyector de una vez por todas, o en caso contrario que se me entregara uno nuevo idéntico al mío y sin tener que poner yo dinero, tal y como indica la Ley del Consumidor.
El “señor A” me dijo que lo consultaría. Al cabo de unos días me llamó para decirme que el “señor B” le había dicho que la avería podría venir del bloque óptico (la pieza más cara del proyector), pieza que me iban a cambiar, además de todas las placas internas del proyector.
Cuál fue mi sorpresa cuando me llamaron para decirme que habían reparado el proyector.
Cuando fui a buscarlo, el “señor B” me dijo que le ha cambiado todas las placas internas, pero NO el bloque óptico, algo que me había confirmado el “señor A”.
Evidentemente, estallé en cólera, pues ni yo ni nadie se merece un trato así, ni que le tomen el pelo de esa manera.
Por cierto, quiero informaros de que cuando comuniqué al “señor A” que iba a escribir este artículo, éste me amenazó con una posible demanda por parte de JVC. Yo le respondí que tengo todo el derecho a informar a mis lectores y a cualquier persona sobre mi experiencia con su empresa.
Así que me llevé el proyector y lo coloqué de nuevo en mi sala. Tras ponerlo en marcha, puede observar que la colorimetría del proyector era realmente lamentable, pues no se realizó un ajuste de la misma en el SAT tras el cambio de las placas.
La “reparación” esta vez duró muy poco, pues a finales de octubre surgió de nuevo la avería y la imagen volvió a presentarse en rojo.

averia jvc 500 09 2015Imagen de la quinta avería con imagen en rojo en octubre de 2015
En esta ocasión me dijeron que JVC enviaría un mensajero para recogerme el proyector, pues desde la última “reparación” se me prohibió entrar en el SAT por orden del Jefe de Taller, al que le molestaba mi presencia allí, así como mis comentarios sobre la avería y sobre sus productos, según me dijeron.
Me dijeron también que lo normal era que ellos recogieran y devolvieran el proyector y no que yo fuera al SAT directamente, algo que me habían permitido hasta la fecha por ser el editor de ALTA DEFINICIÓN HD.
Quiero destacar que el proyector no está asegurado en el transporte, algo que me confirmó la empresa de mensajería utilizada por JVC.

Evidentemente, dije que no quería que se me volviera a reparar el proyector por enésima vez, a lo que el “señor A” me contestó que no me preocupase, ya que el hecho de llevarse el proyector simplemente era un trámite por parte de JVC.
Es por eso que, harto ya de este asunto, solicité al “señor A” la devolución del dinero pagado por el proyector. Éste me dijo que lo consultaría con sus superiores y que me diría algo.

Al cabo de unos días el “señor A” me llamó para decirme que habían barajado en su empresa la siguiente propuesta: un proyector JVC D-ILA X5000 (el modelo de 2015) pagando unos 300€ más. Asimismo, se me dijo que la opción de la devolución del importe pagado iba a ser algo complicada, por no decir imposible. Es más, se me dijo que mis comentarios poco encomiables sobre los proyectores JVC realizados en un artículo de un proyector Sony no habían gustado en la empresa y que por eso iba a ser difícil tanto la entrega de un proyector nuevo como la devolución del dinero.
A todo esto, insistí en que no i
Pues bien, al cabo de una semana “A” me llamó para decirme que ya tenían el proyector reparado, y que le habían cambiado el bloque óptico, según órdenes de JVC en Japón.
Podéis imaginaros mi cabreo al ver que se me había vuelto a tomar el pelo y que se me volvía engañar y a entregar el proyector reparado.
Tras esta situación decidí empezar con los trámites de demanda a JVC por el mal trato ofrecido y por sus engaños y tretas en todo este asunto.
Al final decidí no liarme con estos asuntos que solo traen quebraderos de cabeza y fui personalmente a buscar el proyector.
Lo ubiqué en la sala y lo tuve en funcionamiento durante unos días y funcionó correctamente. En esta ocasión si se ajustó la colorimetría.
Actualmente el proyector está guardado en su correspondiente caja y no lo utilizo. La verdad es que no soy capaz de venderle a nadie mi JVC D-ILA X500 a nadie para que se le averíe al cabo de un tiempo y quedar mal. Doy por perdido el dinero que pagué en su día.
Por mi parte, solo puedo deciros que, tras lo explicado, y viendo el trato que una compañía como JVC me ha dado, no recomiendo lo más mínimo la compra de ninguno de sus productos. Así no se trata a los clientes.
Es cierto que (afortunadamente) no es lo habitual que los proyectores se averíen, pero en el caso de que sí lo hagan, la respuesta de un servicio postventa debe ser otra y no la que en mi caso concreto se me ha dado.
Afortunadamente, los proyectores JVC gozan de una buena reputación entre los aficionados al mundo del Cine en Casa, pero los problemas vienen cuando hay una avería. Es entonces cuando se ve como es realmente una empresa. De nada sirve tener un buen producto si cuando hay una avería el Servicio Postventa no está a la altura, y este es el caso del de JVC en España.
Así que si alguno de los que leéis estas líneas tiene un proyector JVC, cruzad los dedos para que no se os averíe...