miércoles, 4 de marzo de 2015

Mejor en casa que en el cine (Mi mala experiencia en la sala Dolby de La Maquinista en Barcelona)

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Lo primero que os diré es que no acostumbro a ir al cine a ver películas. Prefiero verlas en casa.

Aún así, el otro día decidí ir al cine a ver El Francotirador, de Clint Eastwood, principalmente porque es de uno de mis directores favoritos y porque la película ha sido la ganadora del Oscar a la Mejor Edición de Sonido.

Es por eso que, puesto que la película cuenta con sonido Dolby Atmos, decidí ir a una sala que dispusiera de dicho sonido, arriesgándome a que quizá la versión en castellano no estuviera doblada con dicho sonido.

Elegí la Sala Dolby, situada en el centro comercial La Maquinista, en Barcelona, debido a que ésta cuenta con sonido Atmos.
Saqué las entradas por internet para poder elegir los asientos y cuál fue mi sorpresa al ver que el precio era de casi 12€ por persona. Pero bueno, un día es un día…

Elegí el pase de las 22:30, por aquello de estar más tranquilo al haber menos gente, especialmente tratándose de un día entre semana.

Y así fue, pues en la sala no habría más de 20 personas. Pero antes os contaré mis experiencias audiovisuales en la Sala Dolby del centro comercial La Maquinista.

La sala se anuncia a bombo y platillo como la mejor: tres proyectores, sonido Dolby Atmos, bla, bla, bla, algo que te hacen pagar, eso está claro.

 "No es oro todo lo que reluce..."

Sorprende ver que la pantalla de esta sala tiene un formato desconocido, pues no es ni 1.78:1, ni 1.85:1, ni, por supuesto 2.35:1. 
Así, después de varios trailers y anuncios, empezó la película, que es originalmente 2.35:1, y cuál fue mi sorpresa (y a la vez disgusto) al ver que dicho formato scope no se respetaba, pues el aspecto visual de la película era casi 1.85:1.
Por tanto, estaba claro que los lados de la pantalla estaban cortados, algo imperdonable.

De la calidad de imagen proyectada, solo puedo deciros que era bastante mala. La imagen está ligeramente desenfocada y ofrece una excesiva luminosidad. Por consiguiente, los negros son inexistentes.

Respecto al sonido, punto “fuerte” de la sala en cuestión (cuenta con sistema de amplificación Christie con cajas acústicas Christie de 32 canales), solo puedo deciros que le sobran muchos decibelios, ya que estaba excesivamente alto. 

Aparte de lo citado, el sonido de la película, la cuál, tras lo oído, se merece el Oscar que le han otorgado, en la Sala Dolby de La Maquinista es chillón y metálico, algo habitual en las salas de cine, pero no lo esperaba en ésta.
No podría asegurar al cien por cien si el sonido era Atmos (el alto volumen de la sala impide la localización de algunos de los sonidos), pero si puedo deciros que la ubicación de cada uno de los disparos, vehículos, helicópteros, etc., etc., era sensacional debido al montaje sonoro realizado y a las dimensiones de la sala.

Otro detalle negativo que observé fue la leve desincronización en los diálogos. Éstos tenían un retraso de unos 70 milisegundos respecto a la imagen.

Por cierto, la sala estaba sucia. Se pegaban los pies al suelo en la zona de los asientos debido a que había líquido derramado que se había secado y que nadie había limpiado.
Sorprendentemente, no había nadie de seguridad o algún responsable en la sala, y algunos desaprensivos aprovechaban para poner las piernas encima del respaldo de la butaca de delante.

Uno sale de la sala y se encuentra un vestíbulo desolado, sin una sola persona de la empresa Cinesa, la encargada de gestionar los cines.

Si a lo dicho le sumamos la antipatía de la persona que atiende al público, vendiendo entradas, palomitas, etc., la verdad es que a un servidor jamás lo verán por allí.

Yo no voy a un cine en el que pago una entrada de casi 12€ para:

1 - Ver una película con el formato no respetado y mutilado.
2 – Ver la imagen desenfocada.
3 – Escuchar el sonido desincronizado.
4 – Escuchar un sonido con un exceso de decibelios importante.
5 – No poder disfrutar de sonido Atmos.
6 – Sentarme en una sala sucia.
8 – Que no haya ningún responsable atendiendo.

Así que, como hago desde hace varios años, o lo que es lo mismo, desde que dispongo de un sistema de Cine en Casa, seguiré viendo y escuchando las películas en mi sala en la que puedo:

1 - Ver una película con el formato respetado.
2 – Ver la imagen perfectamente enfocada y con una calidad superior a la de cualquier cine en todos los ámbitos.
3 – Escuchar el sonido sincronizado.
4 – Escuchar un sonido con el nivel de volumen apropiado.
5 – Disfrutar del sonido Atmos (siempre que el Blu-ray lo incluya, por supuesto).
6 – Sentarme en una sala limpia.
8 – El responsable soy yo.

Y luego dicen que los españoles no vamos al cine…

P.D.: Menos mal que la película era buena…